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La prolongada duración de los efectos de la pandemia COVID-19 sobre el tejido económico empresarial ha impulsado al Gobierno a extender en el tiempo algunas de las medidas en el ámbito de la Administración de Justicia que se habían adoptado en el marco del Real Decreto-Ley 16/2020, de 28 de abril, posteriormente confirmadas en la Ley 3/2020, de 18 de septiembre.

Analizamos la Ley 3/2020, de 18 de septiembre, de medidas procesales y organizativas para hacer frente al COVID-19 en el ámbito de la Administración de Justicia para comprobar qué hay nuevo y qué ha cambiado esta nueva regulación respecto a la norma que la precedió, el RDL 16/2020 publicado durante la primera oleada de la pandemia.

Como ya hiciera la Comisión Europea con su instrumento de liquidez para apoyo a la solvencia (Solvency Support Instrument) lanzado a finales de mayo y cuyos rasgos generales se describen aquí, el Gobierno de España ha creado, mediante el Real Decreto-ley 25/2020, un nuevo fondo para intentar prevenir las insolvencias

Selección de las principales resoluciones en materia de reestructuraciones e insolvencias.

La competencia para conocer de un ERTE por fuerza mayor derivada del COVID-19 corresponde a la jurisdicción laboral y no al juez del concurso

Auto del Juzgado de lo Mercantil de León, de 1 de abril de 2020

Un informe de la Comisión Europea, del 3 de diciembre de 2019, analiza en los marcos legales sobre insolvencia e impago de deudas de los diferentes Estados miembros y, en concreto, los distintos sistemas de ejecución –tanto individual como colectiva– y su efectividad para recuperar los créditos de dudoso cobro (NPLs).

Jurisdiction to hear a case related to a temporary layoff procedure due to force majeure caused by COVID-19 lies with labor courts not the insolvency judge

Decision by León Commercial Court, April 1, 2020

In this study dated on December 3, 2019 the European Commission analyzes the legal frameworks on insolvency and defaults in the various member states; specifically, the various individual and collective loan enforcement systems –and their effectiveness for recovering non-performing loans (NPLs).

A New York bankruptcy court recently allowed a pro se debtor to discharge over $200,000 in student loan debt, vehemently rejecting as “punitive” more recent legal authority concerning how student loan debts may be discharged in bankruptcy.

Creditors and debt collectors are often held to high standards when it comes to consumer protection laws. On December 17, however, the United States Bankruptcy Court for the Northern District of Illinois issued a Memorandum Opinion in In re: Charles V. Cook, Sr., No. 1:14-bk-36424, evincing that debtors’ counsel can be subject to similarly high standards when appropriate.

On October 22, the Court of Appeals for the Fifth Circuit issued a ruling in Crocker v. Navient Solutions that could have mixed consequences for student loan borrowers and creditors alike. The Court determined that a bankruptcy court lacks the authority to enforce discharge injunctions issued by bankruptcy courts in other districts.