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The Australian Federal Government has announced the temporary amendments to insolvency and corporations laws will be extended until 31 December 2020 in light of the continuing challenges of COVID-19.

In brief

The Australian Federal Government has now passed temporary amendments to insolvency and corporations laws in light of the challenges COVID-19 poses to many otherwise profitable and viable businesses.

The Australian Federal Government has announced today (22 March 2020) that it intends to make temporary amendments to insolvency and corporations laws in light of the challenges COVID-19 poses to many otherwise profitable and viable businesses.

In particular, the government intends to relieve directors from the risk of personal liability for insolvent trading, where the debts are incurred in the ordinary course of business.

The Australian Federal Government has announced today (22 March 2020) that it intends to make temporary amendments to insolvency and corporations laws in light of the challenges COVID-19 poses to many otherwise profitable and viable businesses.

In particular, the government intends to relieve directors from the risk of personal liability for insolvent trading, where the debts are incurred in the ordinary course of business.

On 22 August 2019, the Federal Court of Australia (FCA) held that it could make a request to the New Zealand High Court (NZHC) that there be a joint hearing of those courts in respect of applications relating to the pooling of various funds held by companies subject to Australian and New Zealand liquidations, respectively.

Such a ‘letter of request’ could be issued by the FCA to a foreign court in the context of an Australian insolvency process pursuant to section 581 of the Corporations Act 2001 (Cth) (Corporations Act).

En todo tipo de procesos y, entre ellos, en los incidentes concursales, la denuncia por la parte demandada de la falta de jurisdicción o de competencia no puede plantearse como una suerte de excepción en la contestación a la demanda o en momento posterior, sino que debe promoverse con carácter previo a la contestación, mediante declinatoria (art. 64.1 Ley de Enjuiciamiento Civil [LEC]).

En una nota que redacté ya hace algún tiempo decía que, excepcionalmente, y aunque la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) parece excluirlo al disponer que la legitimación activa corresponde a quien aparece en el título como «acreedor» (art. 538.2), ha interpretado la jurisprudencia que puede ser el propio condenado o demandado quien inste la ejecución si tiene interés jurídico en el cumplimiento.

Se exponen brevemente los posibles obstáculos a la ejecución de la resolución (sentencia o decreto del letrado de la Administración de Justicia) que pone fin al procedimiento de liquidación del régimen económico matrimonial de gananciales y se ofrecen los criterios para su superación. 

1.ª ¿Es la sentencia que pone fin al procedimiento con oposición un título ejecutivo?

El artículo 728.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) regula este presupuesto de las medidas cautelares de una manera flexible, ya que, como ha recordado la jurisprudencia, no requiere (como hacía el Anteproyecto de LEC) que la sentencia condenatoria que en su día se dicte sea «de imposible o muy difícil ejecución», sino que se limita a exigir que puedan producirse situaciones que «impidieren o dificultaren la efectividad de la tutela».

Sin embargo, la jurisprudencia que lo ha interpretado ha sido rigurosa en la delimitación de sus requisitos.