Fulltext Search

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea acaba de pronunciarse sobre tres de los más importantes extremos interpretativos del régimen de garantías financieras contenido en la Directiva 47/2002.

La Audiencia Nacional, en una interesante sentencia, ha matizado el criterio que desde la Administración ha venido manteniéndose en muchos casos en virtud del cual la presencia de una segunda finalidad en las operaciones de reestructuración empresarial, añadida a la de perseguir una auténtica reorganización de la entidad, conllevaría, partiendo del análisis conjunto de la operación, la exclusión de la posibilidad de aplicar el régimen especial previsto a efectos del impuesto sobre sociedades para las citadas operaciones.

Como regla general, los créditos de los administradores de hecho contra la sociedad concursada que ellos administran (o han administrado) de facto serán clasificados como subordinados en los términos previstos en los artículos 92.5.º y 93.2.2.º de la Ley Concursal. Durante los dos años siguientes a la entrada en vigor de la Ley 17/2014, ha regido un régimen coyuntural que ha permitido que los créditos derivados de la aportación de «nuevos ingresos de tesorería» (fresh money) en el marco de acuerdos de refinanciación típicos escaparan a la postergación concursal.

La regla de la que vamos a tratar se formula con diversos nombres, aunque es muy conocida la expresión nemo potest propriam turpitudinem allegareo la denominación de denegatio actionis.

The tension between a trustee seeking to facilitate a proposal for the benefit of all creditors and a single creditor being forced to release its rights for the “greater good” was front and center in a recent case before the Supreme Court of British Columbia.

A recent decision of the Ontario Superior Court of Justice serves as a reminder for secured lenders of the importance of perfecting a security interest by registration. Absent perfection, collateral is at risk of seizure by judgment creditors of the borrower. Perfection, however, insures that a creditor has a priority interest in collateral over any subsequent judgment creditor. The decision also shows the importance to vendors of conducting continuous diligence on customers when credit is being extended on a regular basis.

Backround

On October 7, 2015, the British Columbia Court of Appeal reversed the Supreme Court of British Columbia's decision in Barafield Realty Ltd. v. Just Energy (B.C.) Limited Partnership ["Barafield Realty"].1 In July of 2014, we wrote the attached bulletin http://www.mcmillan.ca/Assigning-contracts-in-Canadian-insolvency-proceedings on the lower court decision.

As discussed in our May 2016 bulletin, New Rules for Asset Sales by Insolvent Producers (at least for now), the decision of the Court of Queen's Bench of Alberta in Re Redwater Energy Corporation, 2016 ABQB 278 ("Redwater") determined that provisions of the provincial legislation governing the actions of licensees of oil and gas assets did not apply to receivers and trustees in bankruptcy of insolvent companies, given the paramountcy of the Bank