As we close the week which has seen the Government and the Bank of England publish details of their financial support package for business, the business community awaits the formal launch of both the Coronovirus Business Interruption Loan Scheme (CBILS) and the Covid Corporate Financing Facility (CCFF) next week.
CBIL scheme
The hair salon Regis announced recently that the company has entered administration. The news might not come as a surprise because the chain, prior to the company’s administration, was subject to a company voluntary arrangement (“CVA”) whose validity was challenged by landlords.
The joint administrator of Regis commented: “trading challenges, coupled with the uncertainty caused by the legal challenge, have necessitated the need for an administration appointment”.
Today the Government published draft provisions for inclusion in the Finance Bill which will amend the Insolvency Act 1986 and grant HMRC preferential status on insolvency. A status that was removed in 2003 but which will be re-instated (in part) from 6 April 2020.
Despite huge concern from the lending market, voiced in responses to the Government’s consultation on this measure, the only material change we can see is confirmation that preferential status will not apply to insolvency proceedings commenced before 6 April 2020.
La justicia europea se pronuncia sobre la aplicación de las garantías laborales en la transmisión de empresas cuando cedente y cesionario prevén la posterior desaparición del cesionario por liquidación. Nada impide segregar una parte de la empresa y posibilitar su autonomía, pero mantener la dependencia y provocar su quiebra resulta contrario al principio de estabilidad que rige el transfondo laboral de toda transmisión empresarial.
The proposal to reinstate Crown preference in insolvency has met resistance from all angles; the insolvency profession, turnaround experts, accountants, lawyers and funders. But despite HMRC’s bold statement in its consultation paper that the re-introduction of Crown preference will have little impact on funders, it is clear following a discussion with lenders that it may well have a far wider impact on existing and new business, business rescue and the economy in general than HMRC believes.
Ante el embargo de todos los saldos de las cuentas bancarias de la empresa por parte del Juzgado de lo Social, el administrador concursal solicita que sea el Juez de lo Mercantil el que se pronuncie sobre si los bienes a embargar son necesarios para la continuidad de la empresa. De ser así, el Juzgado de lo Social deberá esperar a la resolución mercantil antes de adoptar ninguna medida de embargo y habrá de devolver al administrador concursal las cantidades confiscadas.
El reconocimiento de la improcedencia del despido del trabajador en la fase de conciliación prejudicial implica asimismo el abono de la indemnización correspondiente al trabajador. Cuando, tras el acuerdo alcanzado, se intenta su ejecución pero la empresa declara su insolvencia, los trabajadores suelen recurrir al FOGASA para el cobro de las cantidades adeudadas.
La competencia del orden social para declarar una sucesión de empresas en caso de adquisición de unidad productiva en concurso no parece albergar duda alguna para la Sala de lo Social del Tribunal Supremo. A tal fin, se imponen la aplicación de la norma laboral, las consecuencias derivadas sobre la responsabilidad solidaria de empresa adquirente y transmitente en toda su extensión —para contratos vigentes y deudas derivadas de contratos ya extinguidos— y la inviabilidad, en tal caso, de la exoneración contenida en el plan de liquidación.
Iniciado un despido colectivo y alcanzado un acuerdo entre los representantes de los trabajadores y el empresario en el periodo de consultas, se plantea si la impugnación individual de cada despido puede cuestionar la concurrencia de las causas que lo motivan. El diferente tratamiento normativo —laboral, concursal, procesal— y la distinta dicción sobre esta materia en procesos de naturaleza colectiva —modificación sustancial, movilidad, suspensión contractual— obligan a precisar una solución, sustantiva y procesalmente determinante.
In accordance with EU legislation, Member States have the power to limit the obligation of public guarantee institutions to pay employees’ claims in the event of their employer’s insolvency. The Court of Justice found to be compliant a national provision (Bulgarian law) that confines the protection given by said guarantee institutions to those employment relationships that have not ended within the three months prior to the opening of insolvency proceedings.